
El gobernador Ricardo Quintela anunció este miércolesque La Rioja volverá a emitir los Chachos para pagar aumentos salariales a empleados públicos desde los haberes de julio, que se cobrarán en agosto, una decisión que reactiva el uso de cuasimonedas en Argentina más de dos décadas después de su salida de circulación. “Tengo dificultades, pero vamos a abonar igual. Vuelven los chachos”, afirmó el mandatario.
La reaparición del instrumento ocurre después de un pedido provincial de adelanto de coparticipación por $85.000 millones que no tuvo respuesta del gobierno nacional, según el texto fuente. En ese contexto, Quintela dijo a Infobae: “No quiero que pierdan, quiero que se pierda lo menos posible”, en referencia a los trabajadores estatales.
Los Chachos son la denominación pública de los Bonos de Cancelación de Deuda, BOCADE. Quintela ya los había puesto en circulación en julio de 2024, con billetes de 1.000, 2.000, 5.000, 10.000, 20.000 y 50.000 unidades y paridad de uno a uno con el peso, según el texto fuente.
En aquella etapa, hasta el 30% del salario del sector público podía abonarse con esos bonos. También eran aceptados en comercios adheridos y para el pago de impuestos y servicios provinciales, y ese ciclo terminó el 31 de diciembre de 2024, según el texto fuente.
El regreso de los Chachos remite a una herramienta usada en situaciones de falta de liquidez. Según el texto fuente, las cuasimonedas no comenzaron en 2001: uno de los antecedentes modernos apareció a mediados de los años 80, cuando Tucumán emitió Bonos de Cancelación de Deuda denominados en australes por restricciones de fondos enviados desde la Nación.
Ese mecanismo permaneció en circulación en Tucumán, con distintas denominaciones adaptadas al signo monetario vigente, hasta 2003, según el texto fuente. La expansión más amplia llegó con la crisis de fines de 2001, cuando la Ley de Convertibilidad impedía al Banco Central emitir pesos sin respaldo equivalente en dólares y dejó a las provincias sin liquidez para afrontar pagos.
Frente a esa restricción, el gobierno nacional y 15 distritos provinciales recurrieron a bonos al portador que circularon junto con el peso. En agosto de 2002, el total de cuasimonedas en circulación alcanzó $8.535 millones, según el texto fuente.
La Nación emitió sus propias Letras de Cancelación de Obligaciones Provinciales, conocidas como Lecop, distribuidas en todo el país en denominaciones de dos, cinco, 10, 20 y 50 pesos, según el texto fuente. A medida que la economía se recuperó, el Fondo Monetario Internacional condicionó en 2002 la renegociación de la deuda pública a la recompra de esos instrumentos, y el rescate mediante subastas concluyó a fines de 2003.
Durante la crisis de 2001 circularon bonos provinciales con nombres distintos según cada distrito, de acuerdo con el texto fuente. En Buenos Aires se emitieron Patacones; en Córdoba, Lecor; en Entre Ríos, Bonos Federales; en Corrientes, Cecacor; en Mendoza, Petrom; en Misiones, Cemis; en Formosa, Bocanfor; en San Juan, Huarpes; en Chaco, Quebracho; en Catamarca, Bono Ley 4748; en La Rioja, Bocade; en Tucumán, Bocade; en Tierra del Fuego, Letras; y en Chubut y Río Negro, Petrobonos.
La cuasimoneda más recordada fue el Patacón bonaerense, emitido desde agosto de 2001 bajo la gobernación de Carlos Ruckauf y aceptado a la par del peso en gran parte del comercio de la provincia y de la Ciudad de Buenos Aires, según el texto fuente. En contraste, el Federal de Entre Ríos perdió valor con rapidez y cotizó muy por debajo de su paridad nominal.
La Rioja tuvo una de las emisiones más acotadas de ese período. Según los datos del Banco Central citados en el texto fuente para agosto de 2002, su emisión fue de $5 millones, frente a los $3.306 millones del Patacón y los $700 millones de la Lecor cordobesa.
El nombre Chachos remite al caudillo riojano Ángel Vicente Peñaloza, conocido como “Chacho” Peñaloza, figura de las guerras civiles del siglo XIX y uno de los jefes federales más recordados de la historia argentina, según el texto fuente.
Quintela también precisó a Infobae que los nuevos Chachos no se usarán para pagar el aguinaldo. “Para el aguinaldo no, tal vez se pueda utilizar para un incremento”, dijo al medio Infobae.
El gobernador describió además una situación económica provincial deteriorada. “Nos reunimos 10 gobernadores, y la situación es crítica, por el cierre de comercios, el cierre de las pymes, la caída de la industria, las pérdidas de puestos de trabajo, la inflación”, afirmó Quintela a Infobae.

El analista estimó que el país exportará 135 millones de barriles este año y 225 millones en 2027, con un aporte creciente del sector petrolero […]

El Gobierno redujo los derechos de importación del 16% al 8% y los gravámenes internos del 19% al 9,5%, pero el mercado local acumula un […]

La salida de Néstor Marcelo Lamboglia fue comunicada al directorio tras menos de un mes en el cargo y desencadenó la cobertura interina por parte […]