Actualidad -

El Foro Económico Mundial advierte que la falta de infraestructura frena la transición energética de Argentina

Aunque el sistema local mostró solidez y el país quedó entre los ocho mejores en suministro, la preparación para sostener el cambio obtuvo 38,9 puntos, afectada por déficits en innovación, educación y acceso al crédito

Argentina mejoró en 2026 su desempeño en el Índice de Transición Energética del Foro Económico Mundial y subió del puesto 57 al 56 entre 120 países, un avance apoyado sobre todo en el amplio acceso a la energía y en mejores condiciones de asequibilidad, aunque el propio organismo advirtió que la falta de infraestructura, financiamiento y personal capacitado sigue frenando la preparación del país para sostener esa transición.

La puntuación argentina pasó de 55,6 en 2025 a 57,4 en 2026, un aumento de 1,8 puntos, de acuerdo con el Foro Económico Mundial. En la clasificación quedó por debajo de Arabia Saudita y por encima de Ucrania.

El índice evalúa la eficacia de los sistemas energéticos nacionales en tres ejes: seguridad, sostenibilidad y equidad, además de la preparación del entorno para sostener la transición, según el WEF. En términos globales, los resultados casi no variaron frente al año anterior, en un contexto de desaceleración mundial asociado al deterioro de la seguridad energética por la guerra en Medio Oriente y las interrupciones en el estrecho de Ormuz.

El acceso amplio a la energía y la caída del gas mayorista explicaron la mejora

Desde el WEF explicaron a Infobae que el sistema energético argentino mantuvo un desempeño sólido, con 69,7 puntos en 2026, uno de los registros más altos de América Latina. El organismo atribuyó esa fortaleza a un perfil estructural favorable en equidad, “gracias a una amplia cobertura de acceso a la energía combinada con costos relativamente favorables”.

El componente de asequibilidad energética sumó 5,7 puntos, según el WEF. “El avance refleja una caída en el precio mayorista del gas, a la vez que los precios de la electricidad para hogares e industrias se mantuvieron relativamente estables. Esta subdimensión explica la mayor parte del incremento de la puntuación de Argentina”, indicó el organismo a Infobae.

La dimensión de regulación y compromiso político también avanzó dos puntos por una mayor estabilidad política y un leve aumento de la libertad económica, de acuerdo con el WEF. En desarrollo económico, la mejora fue de un punto y se explicó principalmente por la reducción de los subsidios energéticos como proporción del PBI, aunque ese efecto fue compensado en parte por una menor competitividad relativa en tecnologías de bajas emisiones.

El principal deterioro apareció en infraestructura, con una caída de 2,4 puntos, según el WEF. El retroceso estuvo ligado a una desaceleración en la incorporación de capacidad renovable y a bajas leves en los indicadores de transporte e infraestructura digital.

“Las mejoras en preparación para inteligencia artificial y en exposición a minerales críticos para tecnologías limpias no fueron suficientes para compensar estas bajas”, señalaron desde el WEF a Infobae. El organismo añadió que la aceleración de la modernización de la red eléctrica y la simplificación de los procesos de autorización deben ser prioridades inmediatas.

El país figura entre los mejores en suministro, pero pierde flexibilidad

En seguridad energética, Argentina figura entre los ocho mejores países del mundo en el subpilar de suministro, según el WEF. Ese resultado refleja la disponibilidad de recursos domésticos y la diversificación de las fuentes de abastecimiento.

Dentro de esa misma dimensión, el organismo registró una baja en la flexibilidad del sistema: cayó 2,1% interanual y 15% en la última década. “Esto refleja una menor capacidad para equilibrar oferta y demanda y para absorber perturbaciones a medida que se incorpora una mayor proporción de generación variable”, remarcó el WEF.

“Fortalecer la flexibilidad mediante almacenamiento energético, gestión de la demanda y una red eléctrica más adaptable debería ser una prioridad para reforzar la seguridad energética de largo plazo”, agregó el organismo.

El indicador de minerales críticos, incorporado recientemente al índice, ubica a Argentina entre los 16 mejores países del mundo, según el WEF. El informe destacó su posición dentro del Triángulo del Litio y su relevancia creciente en las cadenas globales de suministro para tecnologías limpias.

La principal debilidad sigue siendo la preparación para sostener la transición

La mayor fragilidad estructural del país está en la preparación para la transición energética. En 2026 obtuvo 38,9 puntos, una de las puntuaciones más bajas del mundo, según el WEF, que atribuyó ese rezago a déficits en infraestructura, innovación, educación y financiamiento.

En la comparación regional, América Latina registró una caída general de 0,5% en las puntuaciones del índice por retrocesos en preparación, infraestructura, regulación e innovación, de acuerdo con el WEF. En ese marco, el desempeño argentino fue mejor que el promedio regional, aunque Brasil, Perú, Costa Rica, Chile y Uruguay se ubicaron más arriba en el ranking.

Sobre capital humano, el organismo advirtió a Infobae: “A medida que la transición energética se convierte cada vez más en un desafío de implementación, la reducción de la disponibilidad de trabajadores capacitados en ingeniería, operación de redes y tecnologías limpias constituye una debilidad crítica. La inversión focalizada en capacitación para energías limpias y educación STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) es fundamental para incrementar la capacidad futura de ejecución”.

El WEF también señaló que las inversiones financieras siguen por debajo del promedio regional. “Las restricciones de crédito soberano, la volatilidad cambiaria y el elevado riesgo de inversión continúan limitando el acceso al financiamiento necesario para la transición energética”, dijo el organismo a Infobae.

“Este problema es especialmente relevante considerando que las economías emergentes enfrentan costos de financiamiento entre dos y tres veces superiores a los de los mercados desarrollados”, añadió el WEF.

En sostenibilidad, el organismo subrayó que la Argentina arrastra una década de retroceso neto, pese al impulso global de las energías limpias. “Existe un patrón de incorporación de nuevas fuentes energéticas más que de sustitución efectiva de combustibles fósiles”, sostuvo.

Para los próximos años, el WEF proyectó a Infobae: “Con su dotación de recursos naturales, la orientación de sus políticas y la mejora gradual de sus fundamentos macroeconómicos, Argentina cuenta con condiciones favorables para acelerar su ascenso en el ETI en los próximos años si logra avanzar en estas áreas”.

“El panorama de Argentina en 2026 se caracteriza por fundamentos sólidos del sistema energético y un creciente impulso de las políticas públicas, donde la asequibilidad para los consumidores, la equidad y el liderazgo en recursos estratégicos posicionan favorablemente al país mientras continúa fortaleciendo las bases necesarias para una transición energética exitosa en el futuro”, sintetizaron desde el WEF a Infobae.

NoticiasRelacionadas

Noticias Relacionadas

El índice nacional de precios al consumidor anotó su menor variación desde septiembre de 2025, con una baja de 0,4 puntos frente a abril y […]

El analista estimó que el país exportará 135 millones de barriles este año y 225 millones en 2027, con un aporte creciente del sector petrolero […]

El Gobierno redujo los derechos de importación del 16% al 8% y los gravámenes internos del 19% al 9,5%, pero el mercado local acumula un […]

PróximosEventos

Próximos Eventos