
La petrolera estatal YPF concretó uno de los movimientos más importantes de su estrategia de desinversión: aceptó una oferta de US$780 millones presentada por Edenor y Andina PLC para adquirir su participación controlante en MetroGAS y un paquete accionario de MetroENERGÍA.
La operación, de este modo, pondrá fin al control que YPF ejerció durante años sobre la principal distribuidora de gas natural del Área Metropolitana de Buenos Aires y abrirá una nueva etapa para Edenor, que pasará de concentrarse en la distribución eléctrica a operar también en el mercado gasífero.
La decisión fue adoptada luego de un proceso competitivo coordinado por Citigroup, contratado por YPF como asesor financiero. El proceso había comenzado varios meses atrás con trece interesados y avanzó posteriormente hacia una instancia de análisis detallado de los activos y las condiciones de la operación.
El paquete que estaba en manos de YPF representa el 70% del capital y de los derechos de voto de MetroGAS. La propuesta aceptada también contempla la adquisición de una participación del 5% en MetroENERGÍA, la sociedad vinculada al negocio de comercialización de gas.
La estructura accionaria tiene una particularidad: MetroGAS posee el 95% de MetroENERGÍA, mientras que el 5% restante se encontraba en manos de YPF. De esta manera, la transacción permite a la petrolera desprenderse no sólo del control de la distribuidora sino también de una participación vinculada a su actividad de comercialización de gas.
El monto de US$780 millones resulta especialmente significativo porque supera las expectativas que circulaban durante las primeras etapas del proceso. En abril, cuando YPF había recibido 13 ofertas no vinculantes, las estimaciones de mercado hablaban de una operación que podía superar los US$700 millones. Un mes después, algunas valuaciones ubicaban el posible precio en un rango de hasta US$900 millones.
El desenlace muestra, además, que el proceso competitivo permitió a YPF obtener un valor considerable por un activo que la compañía había decidido dejar de considerar estratégico.
Para Edenor, la compra representa mucho más que la incorporación de una nueva empresa al grupo. La mayor distribuidora eléctrica de la Argentina ingresa directamente al negocio del gas natural y suma una segunda actividad regulada dentro del mismo mercado geográfico. MetroGAS atiende aproximadamente a 2,4 millones de clientes, principalmente en la Ciudad de Buenos Aires y en distintos partidos del sur y sudeste del conurbano bonaerense. Su red supera los 18.000 kilómetros.
A diferencia de Edenor, YPF se encuentra aplicando una estrategia destinada a desprenderse de activos considerados no estratégicos para concentrar capital y capacidad de gestión en el desarrollo de hidrocarburos no convencionales, especialmente en Vaca Muerta.
La venta de MetroGAS se inscribe en ese proceso y forma parte de la lógica del denominado Plan 4x4, impulsado por la conducción de Horacio Marín. La estrategia busca focalizar a YPF en las áreas de mayor productividad y potencial de generación de valor, con el shale de la Cuenca Neuquina como principal eje de crecimiento.
En ese esquema, mantener el control de una distribuidora de gas con millones de usuarios deja de ser prioritario frente a la posibilidad de liberar cientos de millones de dólares para destinarlos a producción, infraestructura y proyectos vinculados con la expansión energética.
La decisión no implica que YPF abandone el negocio del gas. Por el contrario, la petrolera mantiene una fuerte exposición al desarrollo de gas natural en Vaca Muerta. Lo que cambia es el lugar que ocupa dentro de la cadena: menos distribución y activos regulados, y mayor concentración en producción y proyectos de exportación.
MetroGAS no es una compañía cualquiera dentro del sistema energético. Su posición en el AMBA le otorga acceso a uno de los mercados de consumo de gas más importantes del país. Según información de la propia compañía, alrededor de 2,4 millones de clientes residenciales reciben el servicio a través de su red, además de grandes usuarios como industrias, centrales eléctricas, comercios y estaciones de GNC.
El valor del activo, por lo tanto, no se explica únicamente por sus resultados actuales. También está relacionado con su posición dentro de una cadena energética que podría adquirir todavía mayor relevancia a medida que crezca la producción de gas de Vaca Muerta.
En este panorama, YPF busca aumentar la producción en la Cuenca Neuquina y ampliar las posibilidades de exportación, mientras que Edenor adquiere una empresa que se encuentra aguas abajo de esa cadena, cerca del consumidor final.
De todos modos, aún no está confirmada la transacción. Aunque YPF ya aceptó la oferta, la operación no está completamente terminada ya que todavía deben cumplirse las condiciones y autorizaciones regulatorias correspondientes.

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa había alertado sobre una caída de las ventas minoristas. El dato publicado por la Confederación Argentina de la […]

Según el informe del Instituto de Estadística porteño, la variación de precios acumulada en el año ya se acerca al 20%. La inflación de julio […]

El sondeo entre entidades y especialistas ubica un quiebre cercano, aunque con matices que abren nuevas dudas sobre la desaceleración prevista Las consultoras y bancos […]