
La inflación de enero de 2026 fue del 2,9%, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Con este registro, la variación interanual alcanzó el 32,4%.
El dato se conoció en un contexto de debate sobre la metodología de medición del organismo, luego de la salida de Marco Lavagna de la conducción del Indec y la decisión oficial de postergar la implementación de la nueva fórmula de cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La actualización prevista implicaba reemplazar la canasta de consumos de 2004 por la correspondiente a 2017/2018, lo que habría otorgado mayor ponderación a los servicios en detrimento de los bienes. Desde el Gobierno nacional explicaron que la modificación se aplicará cuando se consolide el proceso de desaceleración inflacionaria, estimado para julio o agosto.
El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que “el cambio debía realizarse una vez terminado el proceso de desinflación” y reconoció que existieron diferencias internas respecto al momento adecuado para avanzar con la actualización. “Marco Lavagna consideraba que para enero ya podía implementarse”, afirmó.
En paralelo, economistas señalaron que la nueva estructura de ponderadores podría haber arrojado un índice levemente superior al actual, dado el mayor peso de los servicios, que registraron incrementos más elevados durante 2025. Según datos oficiales, la inflación del año pasado fue de 26,5% en bienes, 43,1% en servicios y 31,5% en el nivel general.
El día previo, la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires informó que la inflación en la CABA fue del 3,1% en enero, con un acumulado interanual del 31,7%. El organismo porteño atribuyó la suba principalmente a aumentos en alimentos y bebidas, transporte y servicios.
Las estimaciones privadas habían proyectado una inflación mensual inferior a la informada por el Indec. Equilibra calculó una suba del 2,2%, Analytica estimó un 2,4%, Libertad y Progreso un 2,6%, mientras que Econviews relevó un aumento del 2,8% en supermercados del Gran Buenos Aires.
Los informes coincidieron en que los mayores incrementos se registraron en alimentos y bebidas no estacionales, así como en precios regulados, especialmente tarifas de servicios públicos. Las consultoras señalaron que el impacto fue mayor en los hogares de menores ingresos, debido al peso de los alimentos en el gasto familiar.
De acuerdo con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, los analistas esperan una inflación del 2,1% en febrero y del 2,2% en marzo, con una desaceleración gradual hacia los meses siguientes, sujeta a la evolución de los precios regulados, la política cambiaria y las negociaciones salariales.

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