
YPF dio un nuevo paso en su estrategia para transformar el gas de Vaca Muerta en un producto de exportación a gran escala. La petrolera de mayoría estatal presentó la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de Argentina LNG, un megaproyecto que, junto con Eni y XRG, prevé movilizar US$ 51.000 millones durante toda su vida útil.
La iniciativa se posiciona así como la mayor inversión presentada hasta ahora dentro del RIGI y supera incluso al proyecto petrolero LLL Oil, que YPF había incorporado al régimen en mayo con un desembolso previsto de US$ 25.000 millones para acelerar el desarrollo de Vaca Muerta.
El objetivo de Argentina LNG es construir una cadena integrada de producción y exportación de gas natural licuado (GNL). El gas será extraído en la formación neuquina, trasladado mediante infraestructura específica y procesado antes de ser convertido en GNL para su comercialización en el exterior.
Aunque la cifra total alcanza los US$ 51.000 millones, la mayor parte del desembolso inicial estará concentrada en los próximos cinco años. YPF y sus socios calculan que hasta 2031 deberán invertir aproximadamente US$ 29.000 millones para poner en funcionamiento las primeras instalaciones.
De ese monto, cerca de US$ 24.000 millones estarán destinados a infraestructura: complejos industriales, gasoductos, instalaciones portuarias y las dos unidades flotantes encargadas de licuar el gas.
Otros US$ 5.000 millones se utilizarán para desarrollar la producción en Vaca Muerta y perforar los pozos necesarios para garantizar el volumen de gas requerido por las plantas de licuefacción.
La fecha de referencia para el inicio de operaciones es 2031, cuando las dos unidades flotantes deberían encontrarse funcionando frente a las costas de Río Negro.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es el modelo elegido para la etapa de licuefacción. Argentina LNG contempla dos unidades flotantes de GNL (FLNG), con una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales. Las instalaciones estarán ubicadas frente a la costa rionegrina, en el área del Golfo San Matías.
La elección de esta alternativa permitirá concentrar en una misma cadena la producción de gas en Neuquén, su transporte y posterior procesamiento y licuefacción en Río Negro.
De esta manera, el proyecto busca resolver uno de los principales desafíos que enfrenta Vaca Muerta: no solamente incrementar la extracción de hidrocarburos, sino también construir la infraestructura necesaria para colocar esa producción en mercados internacionales.
Las proyecciones de YPF apuntan a que Argentina LNG podría generar alrededor de US$ 10.000 millones anuales en ingresos por exportaciones durante dos décadas.
El impacto potencial excede al sector energético. La generación sostenida de divisas permitiría ampliar la capacidad exportadora argentina y fortalecer el saldo de la balanza comercial, en línea con la estrategia oficial de convertir a Vaca Muerta en una de las principales fuentes de dólares de la economía.
Para financiar una obra de esta magnitud, el proyecto contempla recurrir en buena medida al denominado Project Finance, un esquema habitual en grandes emprendimientos de infraestructura. El repago estaría respaldado por contratos de exportación de largo plazo con compradores internacionales.
La construcción también promete un fuerte impacto sobre la actividad económica. Según las estimaciones difundidas por YPF, durante el período de obras, previsto entre 2026 y 2030, se generarían unos 20.000 puestos de trabajo anuales, con la posibilidad de alcanzar un pico cercano a 40.000 trabajadores en el tercer año de construcción.
Una vez que el complejo entre en funcionamiento, el proyecto proyecta sostener aproximadamente 8.000 empleos anuales a lo largo de su vida útil. Además, la petrolera calcula que la participación de empresas argentinas en el suministro de bienes y servicios podría representar contratos por unos US$ 15.000 millones, lo que abriría oportunidades para proveedores industriales y empresas vinculadas a la cadena energética.
La presentación de Argentina LNG se suma a una serie de proyectos mediante los cuales YPF busca ampliar la escala de Vaca Muerta y convertir a la Argentina en un jugador relevante del mercado energético internacional.
En los últimos meses, la compañía avanzó simultáneamente con grandes iniciativas petroleras y gasíferas. En mayo había presentado LLL Oil, un programa de US$ 25.000 millones orientado a incrementar la producción y exportación de crudo.
En el caso del GNL, el desafío es todavía mayor: requiere asegurar grandes volúmenes de gas, construir infraestructura de transporte, instalar capacidad de procesamiento y garantizar contratos de venta que permitan respaldar el financiamiento.
Con la presentación ante el RIGI, Argentina LNG ingresa en una nueva instancia. El próximo desafío será transformar el anuncio de inversión en decisiones definitivas de financiamiento y construcción.
Si el cronograma se cumple, hacia 2031 la Argentina podría contar con una capacidad de producción de GNL de 12 millones de toneladas anuales y con un proyecto diseñado para aportar unos US$ 10.000 millones por año al ingreso de divisas.

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